 |
| Cambio Climático |
|
|
| Link de interés |
|
|
| Síntesis Periodística |
|
|
| Ayudemos a nuestros hermanos |
|
|
| La Imagen del día |
 | Río de Janeiro.- A pesar del rechazo de grupos ecologistas y de comunidades indígenas, el Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó la concesión para la construcción de una polémica planta hidroeléctrica en la Amazonia.
"Estamos haciendo posible algo que parecía imposible. Es una victoria para el sector energético", aseguró el mandatario en Brasilia al referirse al proyecto de la represa de Belo Monte sobre el río Xingu, afluente del Amazonas.
Los trabajos se iniciarán en octubre y estarán a cargo de 18 empresas privadas y la estatal Eletrobras, que mantendrá 50 % del control.
Una vez finalizada, Belo Monte será la tercera mayor hidroeléctrica del mundo, detrás de las Tres Gargantas, en China, y de Itaipú, compartida por Paraguay y Brasil, cuyo gobierno planea que la nueva planta proporcione electricidad a millones de hogares.
La presa provocará desastres ecológicos por la inundación de un área de más de 500 kilómetros cuadrados de selva; obligará al desplazamiento de 40 mil personas, entre ellos doce mil indígenas, y perjudicará la economía de las comunidades que subsisten de la pesca en el río Xingu al reducir su caudal.
"Están firmando la sentencia de muerte del Xingu y la expulsión de miles de ciudadanos del río que consideran suyo", afirmaron 56 entidades científicas, indígenas, religiosas y sociales.
Las tribus arara, kayapó, parakanã, asurini, jurana, arawaté y xikrin han declarado la guerra a la obra, que afectará al territorio nativo de Paquicamba, en un proyecto que enfrenta juicios por violación de los derechos constitucionales de las poblaciones amenazadas.
El plan es parte del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), del cual se había responsabilizado a Dilma Rousseff, candidata presidencial de Lula, favorita para ganar las elecciones del próximo 3 de octubre. (Foto: Agencias)
|
|
|
|  |
| Exigencias a México para la Cumbre climática de Cancún Enviado el Sunday, 11 July a las 15:48:29
Tópico: Cambio climático
|
* Pide mostrar mayor esfuerzo con leyes ambientales más dinámicas. * La Unión Europea urge a reducir emisiones urbanas * “No hay impulso para mejorar la calidad del aire”: Laurence Graff. * Es jefa de Negociaciones Internacionales sobre Cambio Climático. * El tema de las grandes ciudades ya se planteó en Copenhague.
Redacción / IK BALAM Ciudad de México
Laurence Graff es graduada en ciencia política y derecho internacional, especialista en comercio internacional y participante activa en las negociaciones de la Organización Mundial de Comercio sobre cambio climático y medio ambiente.
Ha sido jefa adjunta de la Unidad de Emisiones Industriales y Protección de la Capa de Ozono de la Unión Europea (UE) y, en su opinión, las grandes metrópolis del mundo deben impulsar iniciativas propias para mitigar los gases de efecto invernadero.
"El tema de las grandes ciudades ya se planteó en Copenhague; pero este es el momento de actuar", afirmó en el Segundo Diálogo de Medio Ambiente y Cambio Climático.
"Lo primero –aseguró- es trabajar en programas de calidad del aire; pero no sólo en México, sino en todas las grandes ciudades del mundo, porque creo que no ha habido un impulso significativo y efectivo para atacar ese problema".
Se deben impulsar iniciativas de reducción de consumo de energía, involucrando a la ciudadanía.
La especialista -participante en todas las negociaciones con la Organización Mundial de Comercio-, sostuvo que en esa materia hace falta un impulso importante en la legislación mundial.
"El comercio internacional se debe acomodar a la problemática del cambio climático. Lo que necesitamos es legislar de una manera efectiva tanto en comercio internacional, como en cambio climático", aventuró.
Algunos cambios, confió, se darán en el mercado de manera natural, pero el principal vendrá acompañado de un marco legal en materia ambiental.
"Mientras no haya legislación, no se podrá cambiar el comercio internacional. No es necesario sólo regular el comercio, sino también los procesos de producción y a los productos mismos", reflexionó.
La abogada recordó que reducir el consumo de energía de combustibles fósiles atrae beneficios ambientales y económicos.
El cambio en las fuentes de energía, recalcó, acarrea muchos beneficios en campos tan distintos como la economía y el medio ambiente como se ha demostrado con algunas iniciativas de eficiencia energética exitosas que se han implementado en Europa.
"La sustitución de energías fósiles por limpias comienza a ser también una solución económica, su principal beneficio es económico", argumentó.
Expuso que, a pesar de que el desarrollo de las industrias es diferente en cada país y en cada industria en sí misma, lo ideal es que todas se alineen en la lógica de la sustentabilidad.
"Esperaría que México asumiera el compromiso de convencer a las compañías de interesarse en temas como el cambio climático, aunque esta recomendación es para todos los países".
Laurence Graff exigió que, en la próxima Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, que se realizará en diciembre en Cancún, Quintana Roo, México muestre mayor esfuerzo con leyes ambientales más dinámicas.
"México debe ser un puente entre países; pero tiene que sumarse al esfuerzo cambiando las legislaciones, haciéndolas más dinámicas, al mismo tiempo que adopta procesos de comercio y manufactura que ayuden al desarrollo económico", recomendó Graff.
Su papel será facilitar el diálogo entre países desarrollados y en desarrollo buscando acuerdos eficientes y realistas.
"Lo primero es cambiar los procesos existentes, porque hay que ser eficientes y realistas. México necesitará una buena combinación de reuniones con políticos de alto nivel, así como reuniones informales con actores clave de los países más afectados", afirmó.
|
|
| |
| Votos del Artículo |
Puntuación Promedio: 0 votos: 0
|
|
|
|
 |