INICIO SECCIONES ESCRÍBENOS FOROS CONTENIDOS ACCESO NOSOTROS
Cambio Climático

Link de interés

Acciones


Síntesis Periodística

Cartones humorísticos


Ayudemos a nuestros hermanos

Secciones
· Inicio
· Ayuda
· Búsqueda
· Chat
· Contacto
· Contador
· Contenidos
· Descargas
· Encuestas
· Enviar denuncias o noticias
· Lo más leído
· Multimedia
· Nosotros
· Noticias anteriores
· Portátil
· Recomiéndanos
· Secciones
· Tu cuenta
· Web Links

Encuesta
¿La actual onda gélida se debe al cambio climático?

Si
No
No se



Resultados
Encuestas

votos 17

mapamundi

La Imagen del día
Río de Janeiro.- A pesar del rechazo de grupos ecologistas y de comunidades indígenas, el Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó la concesión para la construcción de una polémica planta hidroeléctrica en la Amazonia.

"Estamos haciendo posible algo que parecía imposible. Es una victoria para el sector energético", aseguró el mandatario en Brasilia al referirse al proyecto de la represa de Belo Monte sobre el río Xingu, afluente del Amazonas.

Los trabajos se iniciarán en octubre y estarán a cargo de 18 empresas privadas y la estatal Eletrobras, que mantendrá 50 % del control.

Una vez finalizada, Belo Monte será la tercera mayor hidroeléctrica del mundo, detrás de las Tres Gargantas, en China, y de Itaipú, compartida por Paraguay y Brasil, cuyo gobierno planea que la nueva planta proporcione electricidad a millones de hogares.

La presa provocará desastres ecológicos por la inundación de un área de más de 500 kilómetros cuadrados de selva; obligará al desplazamiento de 40 mil personas, entre ellos doce mil indígenas, y perjudicará la economía de las comunidades que subsisten de la pesca en el río Xingu al reducir su caudal.

"Están firmando la sentencia de muerte del Xingu y la expulsión de miles de ciudadanos del río que consideran suyo", afirmaron 56 entidades científicas, indígenas, religiosas y sociales.

Las tribus arara, kayapó, parakanã, asurini, jurana, arawaté y xikrin han declarado la guerra a la obra, que afectará al territorio nativo de Paquicamba, en un proyecto que enfrenta juicios por violación de los derechos constitucionales de las poblaciones amenazadas.

El plan es parte del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), del cual se había responsabilizado a Dilma Rousseff, candidata presidencial de Lula, favorita para ganar las elecciones del próximo 3 de octubre.
(Foto: Agencias)

Reclamos a Lula da Silva por construir una presa en la Amazonia

Enviado el Thursday, 27 May a las 23:18:01
Tópico: Derechos de los pueblos originarios

* En Belo Monte, la tercera mayor presa del mundo.
* Fuerte oposición de ecologistas, indígenas e Iglesia.
* La central hidroeléctrica entraría en operaciones en 2015.
* Energía para 26 millones de brasileños, dice el gobierno.




Marcelo Santos Brack / IK BALAM
Río de Janeiro, Brasil


La justicia brasileña despejó el camino para que el gobierno del presidente Luis Inácio Lula da Silva adjudicara las obras de la que será la tercera mayor presa hidroeléctrica del mundo, después de la de las Tres Gargantas, en China, y la de Itaipú, en Brasil y Paraguay.


Si la fuerte oposición de los grupos indigenistas y ecologistas no logra detener el proyecto, la presa de Belo Monte, en el Estado de Pará, entrará en funcionamiento en 2015, tendrá una capacidad de once mil 233 megavatios de la que podrán beneficiarse hasta 26 millones de brasileños y generará 18 mil empleos directos.


El gobierno prevé producir electricidad; pero su construcción conllevará, según diversos grupos ambientalistas, la inundación de 500 kilómetros cuadrados de selva.


También desplazaría a unos 50 mil indios y campesinos que viven en las inmediaciones del río Xingú y en el municipio de Altamira, donde será construido el embalse.


La obra costará ocho mil millones de euros, lo que la convierte en la segunda más cara del Plan de Aceleración del Crecimiento, sólo por detrás del tren de alta velocidad que unirá São Paulo y Río de Janeiro.


Al proyecto optaban dos grandes consorcios formados ambos por empresas públicas y privadas.


Finalmente, el gobierno se lo adjudicó a Norte Energía, integrado por una subsidiaria de la empresa estatal Eletrobras y ocho firmas privadas. En el consorcio que perdió, compuesto por media docena de empresa, participaba la eléctrica española Iberdrola.


El proyecto, cuyos orígenes se remontan a mediados de la década de 1970, en el apogeo del gobierno militar, se convirtió en uno de los grandes empeños de Lula, que no quería abandonar la presidencia en diciembre de 2010 sin dejarlo en marcha.


Fue una dura lucha para el gobierno después de que un tribunal regional de Pará intentara por dos veces impedir la concesión de la obra. Tuvo que ser un juez federal quien allanara el camino, a pesar de que éste aún está plagado de obstáculos.


Lula tuvo que sortear todo tipo de barreras para emprender su obra faraónica. Desde decenas de políticos y juristas, hasta todos los ecologistas y representantes indígenas, lograron durante años oponer una fuerte resistencia al proyecto.


Sólo en los últimos meses se produjeron innumerables manifestaciones contra la presa en más de seis estados. Activistas de Greenpeace volcaron tres toneladas de estiércol frente a la entrada principal de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel), en Brasilia, encargada de conceder la obra. Encima de la carga se leía: "Belo Monte de mierda".


La protesta de las comunidades de doce regiones indígenas logró el respaldo de artistas de renombre como el director del filme Avatar, James Cameron, que visitó la zona donde se construirá la presa en la Amazonia para exigir a Lula que desistiera del plan.


Pero el gobierno no cedió, alegando que Brasil está creciendo mucho económicamente y que crecerá aún más en los próximos años. Por ello, va a necesitar mucha más energía y la Amazonia, con sus ríos, es el corazón de la energía limpia del país.


Los críticos sostienen, entre otras razones, que para que las empresas se decidieran a llevar a cabo las obras, el Estado les ha tenido que prometer exenciones fiscales valoradas en millones de euros que acabarán pagando los contribuyentes.


También señalan que no se han agotado aún los estudios acerca de los peligros ambientales que pueden implicar abrir esa herida en la Amazonia.


 
Enlaces Relacionados
· Más Acerca de Derechos de los pueblos originarios
· Noticias de ikbalam


Noticia más leída sobre Derechos de los pueblos originarios:
Se aplazó la construcción de la presa de La Parota


Votos del Artículo
Puntuación Promedio: 0
votos: 0

Por favor tómate un segundo y vota por este artículo:

Excelente
Muy Bueno
Bueno
Regular
Malo


Opciones

 Versión Imprimible Versión Imprimible