Acciones regionales frente al cambio climático

* Actividades colectivas para controlar sus efectos.

* La comunidad científica, piedra angular en los planteamientos.

* Proyectos locales en Baja California y Yucatán.

* El primero de ellos se estableció en mayo de 2008.

Redacción / IK BALAM

Ciudad de México

A pesar de los evidentes problemas que genera al planeta el cambio climático, las acciones colectivas para controlar sus efectos aún resultan insipientes. En ese sentido, el trabajo de la comunidad científica representa una piedra angular en el planteamiento de opciones a realizar durante los próximos años.

Dos ejemplos regionales en México son los realizados en los estados de Baja California, al norte, y Yucatán, ubicado en el sureste del territorio.

El primero de ellos fue establecido en mayo de 2008, y conjuntan a investigadores del Centro de Investigación Científica y Educación Superior de Ensenada (CICESE), del Colegio de la Frontera Norte (Colef), ambos del Sistema de Centros Públicos de Investigación Conacyt, y de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), para analizar y desarrollar escenarios climáticos futuros y procesos de adaptación al cambio climático para el estado de Baja California.

En el caso del proyecto del estado sureño, se trata de la edición del Atlas Escenarios de Cambio Climático en la Península de Yucatán, documento concluido en 2008 que formula posibles proyecciones durante la siguiente década, basadas en el estudio estadístico y cambios en el medio ambiente que expertos del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) y del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM han realizado durante los últimos años, y a partir de los cuales han elaborado los posibles impactos naturales y culturales que podrían suscitarse ante este fenómeno.

El Plan Estatal de Acción Climática del Baja California tiene el propósito de entender, estudiar y mitigar los posibles efectos del calentamiento global en diversos ámbitos que afectan toda la región.

De acuerdo con la doctora Tereza Cavazos Pérez, investigadora del Departamento de Oceanografía Física del CICESE y representante de ese centro en el Plan Estatal de Acción Climática (PEAC), actualmente el grupo de investigadores trabaja con 10 sectores diferentes:agricultura y ganadería, agua, biodiversidad, desarrollo urbano, ecosistemas costeros, energía, inventario de emisiones de gases efecto invernadero, salud, vivienda y transporte, a fin de recabar información sobre eventualidades y requerimientos que se relacionen con sus actividades.

Cifras generales indican que cada habitante de Ensenada genera 6.7 toneladas de basura y emplea 1.7 toneladas de energía eléctrica. Los mayores consumidores pertenecen a la mediana industria, que produce el 32 por ciento de las emisiones que se generan en la ciudad, le sigue el consumo doméstico con un 27 por ciento, y lo que diferencia a Ensenada con el resto del país es la actividad agrícola, ya que genera el 13 por ciento de las emisiones de consumo eléctrico debido a que existe una mayor actividad económica en el sector agrícola local en relación a las demás zonas rurales del país.

De acuerdo a los estudios realizados por el grupo de investigadores que colaboran en el PEAC y que dio a conocer en un comunicado del Cicese, se estima que para evitar un incremento desmedido en la temperatura, las emisiones de bióxido de carbono en Baja California deben pasar de 6.7 toneladas por habitante a 3.1 en el año 2050, una cifra que es posible alcanzar si se toman las medidas pertinentes.

Uno de los efectos del cambio climático que puede afectar a Baja California corresponde a la presencia de lluvias en diversas zonas de la región. Según estudios del PEAC, en los próximos 20 años la precipitación podría bajar 14 por ciento y a finales de siglo la reducción podría ser del 36 %.

“Se puede considerar que 15 % es poco, pero de acuerdo a la poca lluvia que se presenta en esta región ese porcentaje es muy importante, por eso hay que pensar en cómo adaptarnos, cómo reutilizar el agua, en no desperdiciarla y en buscar formas de abasto para la población y para los diferentes sectores especialmente el agrícola por ser el principal usuario, ya que consume el 87 % del agua disponible en el estado”, indicó Cavazos Pérez.

Se estima que para junio de 2010, los investigadores que integran el Plan Estatal de Acción Climática deberán entregar un reporte final al gobierno del estado con acciones y recomendaciones específicas, para que en el mes de agosto el gobierno esté en la posibilidad de implemente algunas de ellas.

En tanto, el Atlas Escenarios de Cambio Climático en la Península de Yucatán se trata de “una herramienta fundamental para la toma de decisiones frente a uno de los más grandes retos”, según argumentó el director general del CICY, doctor Inocencio Higuera Ciapara, quien además señaló que actualmente es necesario hacer frente a grandes desafíos ambientales, producto de la actividad antropogénica acumulada a través de muchos años, y ante eso, es necesario trabajar coordinadamente en el diseño e implementación de acciones de mitigación y de adaptación.

De acuerdo con funcionarios del gobierno de Yucatán, esa obra, concluida en 2008, será el precedente inmediato para la realización de un Programa Estatal de Cambio Climático, el cuál a su vez conlleva la conformación de una comisión interinstitucional en el rubro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *